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domingo, 7 de abril de 2013

¿QUIÉN FUE HANS KELSEN?

Nacido en Praga el 11 de octubre de 1881, es en realidad vienés, pues siendo su familia austríaca, desde los 3 años vivió y se educó en Viena. Su padre era un pequeño comerciante y Hans fue el mayor de sus hijos. Aunque sus padres eran de religión mosaica, no eran practicantes, por lo cual enviaron a su hijo a la Escuela Primaria Evangelista. A pesar de que su rendimiento no fue nada especial, pudo ingresar en 1892 a renombrada Escuela Vienesa, en donde sería compañero del economista Ludwig Von Mises, con quien lo unió una amistad toda la vida. A pesar de su disposición y facultades para las matemáticas, la influencia de sus padres lo orientó a las humanidades. En la adolescencia cultivó la literatura y en especial la poesía, llegando a publicar poemas, afición que conservó a lo largo de su vida. En los últimos años de sus estudios preparatorios y en los primeros de la Universidad, se dedicó a la filosofía. Después de un breve tiempo de estar fascinado por las ideas materialistas de George Buchner -explicable en parte como reacción contra las enseñanzas religiosas de la Escuela -, comenzó la lectura de Kant. Al terminar sus estudios preuniversitarios, tuvo la intención de estudiar Filosofía, Física y Matemáticas, pero un año en el servicio militar y las limitaciones que ofrecían estas disciplinas para encontrar ocupación posterior, lo orillaron a ingresar, en 1900, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Viena, cuyas cátedras, salvo la de Historia de la Filosofía del Derecho, no le despertaron mayor entusiasmo. En 1905 publica su primera obra La Teoría del Estado de Dante Alighieri, de la cual dijo que es la única que no había sido rechazada por la crítica, mereciendo incluso una reseña de Karl Vossler. Desde esos años comenzó a trabajar en su Problemas Capitales de la Teoría del Estado, por la preocupación fundamental de distinguir, tanto el Derecho tal como es, Derecho positivo, del Derecho que debiera ser; las cuestiones constantemente confundidas: la forma en que se debe comportar el sujeto conforme al Derecho y la forma en que se comporta de hecho. Esto es, una distinción de la ciencia del Derecho respecto de la ética y de la sociología. En este punto Rudolf A. Métall hace notar que no fue sino hasta 1912, un año después de la publicación de esta obra, cuando una reseña sobre ella llamó la atención de Kelsen sobre su paralelismo con la doctrina filosófica neoKantiana de Hermann Cohen, a quien Kelsen visitaría en Friburgo y por cuya influencia escogería el nombre de Teoría Pura del Derecho. En 1906 alcanzó el título de doctor en Derecho en la Universidad de Viena, para didicarse de lleno a la academia, objetivo para el cual era preciso presentar un trabajo de habilitación. En 1908 solicitó una beca para escuchar, en Heidelberg, a la gran autoridad en Teoría del Estado: George Jellinek. El trato con éste no fue tan fructífero como Kelsen hubiese deseado, dado que aquel se encontraba rodeado por un círculo casi impenetrable de discípulos incondicionales, mostrándose contrariado con la actitud reservada de Kelsen, más dispuesto a la discusión crítica que al elogio. Los meses en Heidelberg fueron, sin embargo, muy productivos con relación al manuscrito de los problemas capitales. . . “Estaba yo totalmente entusiasmado por la idea de ir por un nuevo camino en el campo de la jurisprudencia”, escribió. Sólo muchos años más tarde - dice Métall -, descubriría Kelsen que, medio siglo antes, John Austin había emprendido una fundamentación similar de la ciencia del Derecho. La orientación de la teoría pura -diría Kelsen en 1941-, es muy parecida a la de la llamada jurisprudencia analítica, que encuentra su presentación clásica en la obra de Austin. Mientras que la teoría pura surgió independiente de las famosas Lectures on general jurisprudence de Austin, ella corresponde en puntos importantes con esta doctrina inglesa; y en los puntos en que difieren, la teoría pura ha continuado el método de la jurisprudencia analítica en forma más consistente que la del propio Austin y sus seguidores. 2 En 1911 aparece su primera gran obra: Los problemas capitales de la teoría del Estado, a partir de la doctrina de la proposición jurídica. En ese año se le habilita como profesor ordinario de Derecho estatal y Filosofía del Derecho en la Universidad de Viena. En 1912 contrajo matrimonio con Margarita Bondi, nacida en Viena, quien fue desde entonces su compañera y con quien tuviera dos hijas. En 1914, con motivo de la gran guerra, es llamado al ejército. Fue nombrado, dada su capacidad, consejero del ministro de Guerra, puesto desde el cual vivió muy de cerca la liquidación del Imperio Austro-Húngaro. En 1918, gracias a sus contactos en el ministerio, fue nombrado profesor extraordinario (titular) para la cátedra de Derecho público, con especial consideración al Derecho militar, en la Facultad de Derecho. Ya antes de la guerra, pero especialmente después, se forma en torno de Kelsen la llamada Escuela de Viena: Adolf Merkl, Leónidas Pitámic y Alfred Verdross, a los cuales se unirían Walter Henrich, Josef L. Kunz, Felix Kaufmann, Fritz Schreir, Fritz Sander y Erich Vogelin. De su forma de proceder como cabeza de un movimiento académico, Métall destaca que predicó y practicó la tolerancia; nunca lanzó una excomunión contra el discípulo poco ortodoxo, como sucedió, por ejemplo, en la escuela psicoanalítica de Freud respecto de Jung y de Adler. Paralelo a su trabajo universitario comenzó, después de la guerra y a invitación del canciller doctor Karl Renner, a participar en los trabajos preparatorios de la Constitución de la República. Del canciller recibió las directivas políticas fundamentales, ocupándose él de codificarlas mediante una técnica jurídica inobjetable, formulando garantías efectivas para la constitucionalidad de las funciones del Estado. Esta Constitución entró en vigor en 1920, estando Kelsen, con razón, orgulloso de su característica principal: el control de la constitucionalidad por medio de un tribunal: rango de un Estado de Derecho y garantía efectiva de la Constitución. En 1922 es nombrado miembro vitalicio de este tribunal constitucional. De estos años data el contacto que tuvo con Sigmund Freud, a quien sometiera para su interpretación el caso de su discípulo Fritz Sander, el cual mostrando gran afecto y agradecimiento a Kelsen, trató sin embargo, posteriormente, de acusarlo de plagio. La explicación de Freud fue la de un caso de ambivalencia, ya que Sander odiaba a su padre, y considerando a Kelsen su padre espiritual, la acusación de plagio constituía un auténtico intento de asesinar la figura paterna. Javier Esquival recuerda que cuando tuvo la oportunidad de hablar personalmente con Kelsen y preguntarle cuál de los personajes que conoció le había impresionado más y por qué, contestó: “Freud, sobre todo por la forma intensiva con que se identificaba con su doctrina.” Como profesor y escritor de varias obras, entre las que destaca la Teoría General del Estado e innumerables artículos, y como Juez del Tribunal Constitucional Austríaco, transcurren los años hasta 1950 en que, por razones políticas, fue removido. Como además se veía constantemente atacado en la Universidad, a veces de mala fe, por algunos colegas, se decidió a aceptar un llamado de la Universidad de Colonia en Alemania, por lo que adquirió la ciudadanía alemana. Para el año académico 1932-1933 resultó electo director de la Facultad de Derecho de esa Universidad. Al subir Hitler al poder, enero de 1933, renunció a la dirección pero sin abandonar su cátedra. Pocos días después se enterará, por un diario, que ha sido dado de baja en la Universidad. Todos los profesores de la Facultad protestaron ante el gobierno, entre ellos el director Hans Nipperday, con excepción del profesor de Derecho estatal Carl Schimitt. Pero era inútil, el gobierno alemán estaba decidido a no dejar salir más profesores judíos, pues Einstein había escapado a Francia. Sin embargo Kelsen solicitó, de acuerdo con las leyes vigentes, permiso para viajar al extranjero. Para su fortuna y en contra de su natural pesimismo, un empleado de la Universidad, viejo miembro del partido nazi, le ofreció su ayuda y lo obtuvo. Este hombre, cuyo nombre Kelsen olvidó, le había salvado la vida.

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